lunes, 24 de diciembre de 2007

Acheronta X.


Mis manos ajadas por el viento acarician las frías aguas. Las nubes se deshacen entre mis dedos. Quiero perderme en mi propio reflejo y no volver jamás. Podría viajar a las orillas que conozco, desembocar en los ríos del sueño, apoyar mi mejilla contra el viejo rifle, charlar con Bernard de Josephine Baker hasta la madrugada, perderme entre los coros de la resistencia francesa y las láminas de Toulouse-Lautrec...
Creo que quedé varada en aquel delta recubierto de lirios. No me gustan los lirios, son las flores de los muertos. El obús destrozó el pavimento de la calle y es todo lo que recuerdo. Lena, levanta, hay que buscar a Bernard, me dice Serguéi.
Bernard nos esperaba tras los gruesos y apolillados cortinajes del escenario. Levantó la trampilla y comenzó a repartir armas. Me regañó por haber llegado tarde al ensayo, pero mis ojos vacíos no expresaban nada. Negro.
Despierto con el pelo revuelto, sola, en la penumbra de la habitación. Bajo al estanque. Respiro hondo. Bernard me enseño bien, estaría orgulloso de mí. Estoy haciendo la mejor de mis actuaciones. En realidad es una suerte y un auténtico alivio poder dejar la mente en blanco, interpretando a una pobre alma simple y atolondrada.
Nadie se imagina lo que sé. De lo contrario dudo que me mantuvieran durante mucho tiempo con vida. Painsworth gustaba de la compañía de ciertas mujeres a la hora de compartir su lecho. Suerte que sólo me consideren una amante más, la última, la que le alegró sus últimos días y con la que acabó encariñándose hasta tal punto que presuntamente le dejó parte de su herencia, cuando todo lo que me dejó lo llevo bien grabado en mi mente.
No me gusta cómo me miran. Lástima que no tenga más remedio que seducirlos, en otra ocasión ya me habría cargado a la mayoría. Se acerca la medianoche y he de bajar al arrecife, rescatar el maldito cofre y ponerlo a salvo; con suerte la marea nos llevará hasta el continente y podremos desaparecer para siempre de esta maldita isla.
El batiscafo aguarda con su único tripulante, a la vuelta de aquel acantilado. Rezo porque nadie nos haya visto hablando entre susurros.

19 comentarios:

Anónimo dijo...

Chicos, aquí teneis mi acheronta. Os dejo posibles finales abiertos por si queréis continuar por esta línea. Podeis dejar que me marche de la isla con mi acompañante (indeterminado, puede ser cualquiera de los otros personajes), reventarme los planes en el último momento y desvelar qué se encuentra en el maldito cofre, que también lo dejo a vuestra elección, o ignorarme, como gustéis.
Besos a todos y feliz navidad.
Ruego a algún alma caritativa que me publique una foto bonita para mi entrada, por fa, llevo un rato y no he podido.

L Malaletra dijo...

Me parece que el batiscafo es una buena imágen, con muchas connotaciones simbólicas y otra via de apertura al final de Acheronta.

José L. Muñoz Expósito dijo...

Estupenda entrega, kly. Me gustó mucho. El recuerdo de Nemo y su Nautilus es de las cosas que más me enervan, literal y literariamente.

Un beso y feliz navidad. ¿A quién le toca? ¿Podemos empezar ya con algunas de las ideas de Leo, o esperamos? Yo prefiero no diversificar, y acabar primero esto. Pero es una OPINIÓN, eh?

Anónimo dijo...

Yo también prefiero que acabemos acheronta. Podría rematar el relato javi, si está disponible. Si no es así que lo diga y designo a otra persona.
Me alegro que os haya gustado lo del batiscafo, lo he hecho con toda la intención. Gracias por la foto.
Un beso. Tás mu guapo en esa retrataúra, jose.

Anónimo dijo...

UNA PALABRA HERMOSA:
AMBUESTA/AMBUEZA.
Del celta "ambosta", compuesto de "ambi", ambos, y "bosta", hueco de la mano; cf.irl.medio "boss", "bass", gaélico "bas" y bretón "boz".
Porción de cosa suelta que cabe en ambas manos juntas y puestas en forma cóncava.
Así, cuando nos refrescamos, sabed que lo hacemos con una ambuesta/ambueza de agua.

L Malaletra dijo...

La foto Jose es impropia de tí -so serious-. POdrías haber colgado aquellas hermosas fotos de oporto o aquellas otras en las que posamos desnudos para el calendario del 2005 de la Casa del Libro de Madrid.

José L. Muñoz Expósito dijo...

Es verdad, ya la cambiaré.

Como díría mu otro yo: la del calendario no la pongo porque no cabe.

José L. Muñoz Expósito dijo...

A ver si os gusta más esta... aunque no soy el Gran Hermano...

Rebis Dos Mil Siete dijo...

Las navidades son muy malas para el alma. Estoy enfrascado en una especie de recapitulación mental del 2007 (con sus ribetes depresivos y todo) que no me deja mucho tiempo para la literatura. Agradecería que cualquiera que lleve estas puñeteras fechas con más ligereza coja mi relevo y continúe o finalice este Acheronta. Espero estar de nuevo en circulación a partir del 6 de enero, para poder continuar con proyectos comunitarios y personales.

Anónimo dijo...

Designo entonces a julio, creo que le tocaba a él en el orden éste natural de sucesión. Si no, pasa a malaletra.
Manifiéstate julio.

Anónimo dijo...

Me gustaría más el calendario del 2005, je je... Menos ojos y más desnudos!

Anónimo dijo...

Oye, qué pasa con ambueza/ambuesta? No os ha gustado la palabra o qué?

José L. Muñoz Expósito dijo...

A mi me encanta la liturgia de las palabras.

Un reto: ¿por qué no trasladar al blog hermano y paralelo unas entradas sobre las sorpresas que brinda la etimología?

La de Ambueza sería la primera, yo me quedo en el tintero dos o tres pa después.

Espero tu respuesta kly, y me refiero a lo etimológico, no a lo del calendario. Me has asustado, no hay duda, y si no, mira el ojo, como se me ha puesto.

Javi, un beso navideño, estoy contigo, si yo te contara. Las recapitulaciones son peligrosas. Como dijo el obispo de Hipona San Agustín: "En tiempos de tribulación no hacer mudanza"

Anónimo dijo...

No te asustes jose, es sólo para seguirle la broma a leo, puestos a escandalizar os gano, las féminas gaélicas no son como las pinta Tolkien.
Me gusta lo de la etimología de las palabras, y te secundo en la idea. Pero prefiero que hagas tú la primera entrada etimológica y le des formato a la nueva sección, y luego meto yo a mi ambueza.

José L. Muñoz Expósito dijo...

Ok, recuerda que es en el otro blog. En cinco minutos lo tienes.

Agustín Lozano de la Cruz dijo...

La entrada no está mal, me gusta su atmósfera, pero no acabo de entender qué relación tiene la historia con el teatro y los rifles... confieso que me he perdido un poco.

Lo de ambuesta me encanta, Kly, al verlo pensé que estaba en tu entrega y se me había pasado. Podrías incluirlo, ya que tu personaje está junto al agua.

Luego leyendo los comentarios tengo la sensación de que apetece hablar de cualquier cosa menos de Acheronta, así que más valdría ir dándole un final digno (insisto), sea Javi (¿hasta el día 6? no será para tanto) o quien quiera asumirlo.

En general, creo que ha habido poco feedback entre nosotros en relación con las diferentes entradas.

Anónimo dijo...

Es posible lo del feed-back.
Lo del teatro y el rifle es la presentación de mi personaje, agustín, la actriz con cara de niña que abría la boca con un gesto de apavamiento general, la que describía Julio en la primera entrada, si mal no recuerdo, junto con el resto de personajes. Sólo disponía de una hora para escribir esta entrada. En esas pocas líneas intentaba perfilar vagamente al personaje, una actriz residente en París que frecuentaba con amigos y conocidos el Moulin Rouge (de ahí la mención a Josephine Baker, artista estrella del local durante varias temporadas; las láminas de Toulouse-Lautrec, que decoraban sus paredes), y que además andaba metida en negocios con los de la resistencia francesa, durante la ocupación alemana de la ciudad.
De ahí salto directamente a declararme supuesta amante de Painsworth, y desvelar qué carallo pintaba yo en semejante escena...
En fin, es todo lo que podía ofreceros, por desgracia el tiempo es ahora para mí un bien escaso, en estos momentos...
No obstante este personaje tiene mucha historia dentro de mi cabeza. Quizás algún día lo pueda desarrollar más y sacar a la luz...
En cuanto al continuador de la historia, repito, he designado por orden natural de sucesión a julio, si le parece bien. En todo caso, vamos a hacer una cosa, para agilizar el asunto. Si dentro de cinco días julio no responde a nuestro llamamiento, que el turno pase a malaletra, ok?

Rebis Dos Mil Siete dijo...

Tengo la impresión de que no hay interés por continuar con Acheronta. Creo que sería mejor dejarlo aquí y proponer otro juego que nos motive, ya que Acheronta cumplió su cometido de quitarnos el óxido, pero no da más de sí.
¿Estáis deacuerdo? Si es así, es el momento de sugerir posibles proyectos comunes. En caso de que se quiera seguir con el relato, mejor que lo finiquite alguien que siga viéndole la gracia.

Agustín Lozano de la Cruz dijo...

me lo temía... Acheronta R.I.P.