sábado, 12 de enero de 2008

El Agua de las Espadas I


El guerrero miró por sobre las almenas y vio arder todas las tierras en litigio. Desenvainó su larga espada forjada con la materia negra del Meteorito y bajó pesadamente los escalones.

5 comentarios:

José L. Muñoz Expósito dijo...

Reglas:

1.- Continúa quién le de la gana.

2.- Máximo 100 palabras por entrada.

3.- Ni una regla más.

Anónimo dijo...

Más reglas, ideas y posibles aportaciones el miércoles en el latino, os parece?
Para que esta nueva entrega acabe mejor que nuestro primer experimento, debíamos hablar para centrarnos en algún tema común que nos despierte interés a todos por igual, idear alguna fórmula para que el final de cada entrada esté conectada con el principio de la siguiente, independientemente del autor.
Personalmente, me gustaría hablar de esto y algunas otras sugerencias más en vivo y en directo, la lentitud on-line a veces es exasperante, puede servir para ejecutar proyectos, pero no para elaborar su germen y desarrolarlos adecuadamente, al menos no como a mí me gustaría.

Anónimo dijo...

O... como queráis. Si preferís, discutimos sobre lo que os comentaba aquí en el blog, y si no, que se lanze a escribir quien quiera, como propone jose luis.
Nuestro ae parece un poco desértico últimamente, pero tampoco creo yo que sea cuestión de forzar la máquina, si no hay tiempo o muchas ganas, mejor dejar que las entradas y comentarios fluyan cuando esté de dios...

Agustín Lozano de la Cruz dijo...

a mí no me parece mal la idea, el comienzo es resultón y prometedor.

ahora bien, si en una semana nadie ha tomado el testigo y, lo que es más grave, sólo dos personas (amén de JL) nos hemos dignado comentar la iniciativa... ¿tiene todo esto algún sentido?

ya hace tiempo que se acabaron las fiestas navideñas, ¿cuál es ahora la excusa? al menos dígase la causa de las ausencias... manifiéstense, caramba!!

José L. Muñoz Expósito dijo...

Pues yo me pregunto: ¿Era el problema el tipo de gestión? La horizontal también ha fallado.

Yo me decanto más bien por el desencanto, por la falta de ilusión y la fe en proyectos comunes. La Bohemia se cerró, otras cosas se van cerrando. Siento ser tan pesimista, pero a los hechos me remito.