
De vuelta al anillo superior de la Ciudadela, el Defensor es recibido por los vítores de la tropa. La mejor arenga ha resultado ser la cabeza del Sumo Consejero ensartada en su lanza de caballería. Los enviados del monarca pretendían negociar la rendición de la Ciudadela o, peor aún, su adhesión voluntaria al Reino Unificado de Acheronta. Némesis y Julius son los únicos que no celebran la decapitación del títere del Rey Acher. La vestal porque sabe que la batalla es inminente y se cierra así el círculo del destino sobre su esposo. El zygornix resopla por sus gigantescos ollares, y recuerda que el padre de su actual jinete jamás hubiera deshonrado a la Ciudadela ajusticiando a un emisario sin mediar combate.
3 comentarios:
Dame unos días.
Ayer tuvimos una minitertulia y algunos seguimos con ganas de recuperar el espíritu de la factoria. Espero escritos y espero mandarlos...
Esa es una buena noticia, si se confirma (que de buenas intenciones está el mundo lleno jeje...)
En cuanto a lo nuestro, tengo ya pensado un grand finale, pero antes habrá que desempolvar nuestro ardor guerrero para que luzca la gran batalla que se avecina, no crees? Unas cuantas buenas entregas más, aunque sean breves, y listo.
Muy bien, sonarán trompetas, correrá la sangre, se esparcerán las vísceras.
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